
Algunas de las muchachas de San Miguel Cuevas se la pasan moliendo y aseando su casa, y también haciendo la comida y la cena. Algunos muchachos van al monte, mientras otros a cuidar a sus animales; otros van a jugar deportes en la cancha, como son el básquet, el voleibol y el fútbol, y otros compiten en carreras. Los muchachos de ahora están trabajando en la siembra, y cuando ya está la milpa, le van a quitar la hierba y luego van a echar abono y tierra al pie de la milpa; después van a pizcar, desgranan la mazorca y luego algunos lo venden. Algunos cortan leña, a veces lo cargan ellos en la espalda y otros con sus animales. Algunas personas siembran flores y las venden, como la flor de dalia, las margaritas, las nochebuenas, las gladiolas, el aretillo, la flor de cartucho y algunas otras flores. Algunos también siembran árboles de frutas, como son las peras, manzanas, ciruelas, guayabas, fresas, granadas y el durazno y las venden en Juxtlahuaca. Otros venden las verduras, que son las lechugas, aguacates, calabacitas y chayotes. Los que siembran, con un poco del dinero que ganan se mantienen y con otro poco compran de nuevo sus productos para volver a sembrar. Los jóvenes nos divertimos jugando deportes, compitiendo una y otra vez hasta que uno se rinda completamente. Las mujeres nos preocupamos por nuestras plantas y nuestras casas, mientras que los hombres se preocupan de los animales y de la siembra. Algunos de los jóvenes van los viernes a la plaza a Juxtlahuaca para comprar sus nuevos productos y comprar algo que les haga falta, y para pasar el rato y no estar cansados y no aburrirse. |

