
| El sistema de cargos de nuestra comunidad no reconoce las necesidades de los individuos que tienen que regresar al pueblo a dar servicio. Antes, la gente de la comunidad viajaba sólo dentro de México, pero ahora trabajamos en distintas partes de EUA y Alaska. Como migrantes, nos arriesgamos a ser atrapados en la frontera y deportados, porque la mayoría de nosotros estamos aquí de manera ilegal. Como comunidad necesitamos considerar reducir los gastos de las fiestas, pero no necesariamente eliminarlas. Si gastamos menos dinero y reducimos las porciones de comida, necesitaremos menos diputados, y esto nos permitirá dejar que los comuneros cubran otros cargos relacionados con el gobierno del pueblo. Queremos que nuestro pueblo progrese, por eso deberíamos de invertir nuestro dinero para desarrollarlo con cosas permanentes, como mejores caminos y servicios, y no en cosas temporales como las fiestas. Algunos cargos están basados en creencias religiosas, debemos lograr incluir a las personas que ya no son católicas en otros cargos no religiosos. También deberíamos permitir a las mujeres ser parte del sistema y dejarlas ser comuneras. Si no cambiamos el sistema, nos quedaremos sin comuneros. Nosotros, la nueva generación, podríamos olvidarnos de dónde venimos porque pronto nuestro pueblo nos podría expulsar porque no entiende nuestras necesidades. Nos enfrentaremos a este problema también porque cada vez menos jóvenes se apuntan para ser comuneros. |

